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Protección para las Defensoras de los Derechos Humanos y de los Derechos de la Mujer

La Asamblea General de la ONU emitió la Resolución sobre protección de las defensoras de los derechos humanos y las personas defensoras de los derechos de la mujer. Si bien, la Resolución fue aprobada por la Asamblea
General el 18 de diciembre de 2013, no ha sido difundida con todo el rigor necesario y con la necesidad propia del tema. Además se conmemora el 29 de noviembre de cada año el Día Internacional de las Defensoras de Derechos Humanos.

La Resolución se fundamenta y debe ser interpretada y aplicada en conjunto con otros instrumentos legales. Uno de ellos es la Declaración de los Defensores de los Derechos Humanos, que afirma que: “Toda persona tiene derecho, individual o colectivamente, a promover y procurar la protección y realización de los derechos humanos y las libertades fundamentales en los planos nacional e internacional”. Esta Declaración fue adoptada por la Asamblea General de la ONU en 1999 y de ella se desprende este derecho a defender derechos.

Otro fundamento de esta Resolución se encuentra en el trabajo del mandato de la Relatoría Especial sobre la situación de las y los defensores de los derechos humanos. Desde la presentación de su primer informe en 2001, la Representante Especial, Hina Gilani, recibió información relativa a la situación de las defensoras de los derechos humanos en todo el mundo. “Las defensoras de los derechos humanos están trabajando incansablemente en todo el mundo, contra viento y marea, en aras de la protección y promoción de los derechos humanos de todas las personas… Se organizan en contra de las desapariciones, a favor de la creación de condiciones humanas de encarcelamiento y han documentado y revelado los abusos cometidos contra los derechos humanos de las minorías étnicas y religiosas; han protestado contra la impunidad reinante por la violencia contra las mujeres; han prestado apoyo a las innumerables víctimas de abusos contra los derechos humanos y a sus familiares exigiendo que se haga justicia; han dirigido proyectos destinados a ayudar a otras mujeres víctimas de abusos sexuales a obtener reparación por vía legal, y tantas otras acciones que sería interminable incluirlas todas.

En todo el mundo las defensoras de los derechos humanos están pagando muy cara su labor de protección y promoción de los derechos humanos de los demás. En primer lugar, en cuanto mujeres, las defensoras pueden suscitar mayor hostilidad que sus colegas masculinos porque, en cuanto defensoras pueden desafiar las normas culturales, religiosas o sociales acerca de la feminidad y el papel que desempeña la mujer en un determinado país o una determinada sociedad. En segundo lugar, no es improbable que la hostilidad, el hostigamiento y la represión que tienen que afrontar las propias defensoras de los derechos humanos asuman una modalidad específicamente relacionada con el género, que va ya, por ejemplo, de la agresión verbal dirigida exclusivamente contra la mujer a causa de su género hasta el acoso sexual y la violación.

La Resolución reconoce los riesgos, la discriminación y la violencia que específicamente enfrentan las defensoras de los derechos humanos. En ella se exhorta a los Estados a adoptar políticas y programas concretos, sensibles al género, para asegurar la participación efectiva de las defensoras en el diseño e implementación de medidas dirigidas a nuestra protección. La Resolución no introduce nuevas obligaciones, sino que las aclara y especifica para que a los Estados les sea más fácil cumplir con obligaciones ya establecidas.

La Resolución establece que las defensoras de los derechos humanos deben tener la seguridad de que pueden llevar a cabo su trabajo sin restricciones o amenazas a ellas mismas o a sus familias, y que para ello los Estados miembros deben comprometerse a aplicar medidas específicas para reducir las dificultades a que se enfrentan estas mujeres cuando desempeñan esta labor. Asimismo, la Resolución define lo que es una defensora: “mujeres de todas las edades que se dedican a promover y defender todos los derechos humanos y las libertades fundamentales, y todas las personas que se dedican a defender los derechos de la mujer y a las cuestiones relacionadas con la igualdad entre los géneros, denominadas defensoras de los derechos humanos en la presente resolución, en forma individual y en colaboración con otras”. Esta definición, al mencionar que se trata de todas las personas que se
dedican a defender cuestiones relacionadas con la igualdad entre los géneros, necesariamente hace referencia a asuntos sobre la identidad de género y las cuestiones sobre sexualidad, ya que estos asuntos son intrínsecos a la igualdad entre mujer y hombre.

La Resolución también exhorta a los Estados a asegurar que los responsables de violaciones y abusos —incluidos los perpetradores de violencia de género, violaciones y discriminación contra las defensoras, lo cual incluye agresiones y amenazas cometidas por agentes estatales y no estatales— comparezcan ante la justicia sin dilación, y enfatiza que “la persistencia de la impunidad de las violaciones y los abusos de los derechos de las defensoras debido a factores como la falta de denuncias, de documentación, de investigación y de acceso a la justicia, los obstáculos y las restricciones sociales con respecto al tratamiento del problema que representa la violencia por razón de género, como la violencia sexual y la difamación que pueden derivarse de esas violaciones y abusos, y la falta de reconocimiento del legítimo papel de las defensoras afianzan o institucionalizan la discriminación por razón de
género”

El texto completo de la Resolución así como documentos sobre su explicación se encuentran disponibles en https://www2.unwomen.org/-/media/field%20office%20colombia/documentos/publicaciones/2019/11/libro%20defensoras_%20esol%20de%20la%20asamblea%20gral%20onu_010616_high%20print_2.pdf?la=es&vs=3551

Con información de ONU-Mujeres y IM-Mujeres

 

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