Nuevos desafíos sobre Medio Ambiente y Pobreza en América Latina

El vínculo entre medio ambiente y pobreza es uno de los temas más importantes en la actualidad, para ayudarnos a establecer este vínculo el PNUD  a publicado el  Informe Variables ambientales en la medición multidimensional de la pobreza (Guía Práctica y ejemplos de América Latina y el Caribe), realizado bajo la iniciativa Pobreza y Medio Ambiente que busca identificar ejes para la medición multidimensional de la pobreza a partir de diversos indicadores ambientales.

Desde septiembre del 2015 con el acuerdo Transformar Nuestro Mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible; se contemplan 17 Objetivos para el Desarrollo Sostenible (ODS) y 169 metas asociadas a ellos, sobres los cuales los Estados deben trabajar a fin de dar cumplimiento a ese acuerdo. Uno de esos objetivos es combatir la pobreza en todas sus formas, utilizando como herramientas de seguimiento del ODS 1 el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM).

Éste método (Índice de Pobreza Multidimensional) fue introducido en 2010, y está basado en la metodología de Alkire-Foster. Este índice estudia tres dimensiones básicas: educación, salud y calidad de vida. Se considera que un hogar o una persona es pobre si enfrenta privaciones en al menos 30% de los indicadores considerados. Asimismo, éste índice ha permitido a diversos países elaborar sus propios IPM en función de sus circunstancias específicas; México ha sido uno de ellos.

Actualmente existen nueve países en América Latina y el Caribe que han desarrollado un IPM nacional, y solamente algunos de estos países cuentan con índices que tienen en cuenta indicadores ambientales. Algunos  de esos países son Chile, El Salvador, México, República Dominicana y Panamá.

  • Pobreza y medio ambiente

Es muy relevante el estudio entre pobreza y medio ambiente, ya que se estima que un 70% de personas que sufren de pobreza viven en bosques o zonas rurales y dependen de los recursos naturales para el sustento de su familia.

Algunas de las razones por las que existe un vínculo entre pobreza y medio ambiente son:

1.- Dependencia directa de los recursos naturales como medio de vida: América Latina y el Caribe son regiones de vasta riqueza natural y cultural, pero también son regiones con mayor dependencia natural. La mayor parte de la población en zonas rurales desempeñan actividades como la ganadería, agricultura, pescadería y forestería como principal medio de vida. A pesar de producir la mayor parte de los productos de consumo del país, esta parte de la población cuenta con altos índices de pobreza que son resultado de otros factores como la marginación de pueblos indígenas, desigualdad de género, abandono del campo, difícil acceso de mercados, entre otras, que afectan significativamente el uso sostenible de recursos naturales. Sin contar a las comunidades que tienen como medio principal de vida el turismo de naturaleza o aventura.

La relación medio ambiente y pobreza es bidireccional, ya que la degradación de los recursos naturales suponen un riesgo de los medios de vida para las comunidades pobres, pero también, la pobreza acarrea que se desempeñen actividades insostenibles y poco adecuadas,  como la sobreexplotación de los recursos naturales trayendo como resultado inevitable la degradación del entorno natural.

2.- Cambio climático: El cambio climático y los eventos climáticos extremos afectan a las poblaciones pobres de manera más severa, pues tienen menos capacidad para recuperarse de las crisis. Además se debe tener en cuenta que América Latina y el Caribe es una región muy vulnerable al cambio climático, lo que impacta en la producción y distribución de alimentos, y consecuentemente una subida de precio.

3.- Desconocimiento de la zona: Cabe mencionar que la vulnerabilidad de las poblaciones con pobreza a desastres naturales surge del desconocimiento que impone la geografía, al situar  viviendas en zonas pertenecientes al flujo del agua, no conocer la sismicidad de la zona o encontrarse en zonas de baja elevación consideradas como inundables.

Este vínculo advierte varios desafíos, entre ellos, la adecuada integración de políticas ambientales, económicas y sociales que mejoren la calidad de los habitantes reduciendo significativamente el impacto ambiental, a fin de traer consigo la sustentabilidad en el aprovechamiento de recursos naturales y el impulso de desarrollo económico. Otro desafío, es la disminución de las vulnerabilidades ambientales y sus efectos en la salud. Y la incorporación de energías renovables para la seguridad de las poblaciones que dependen de los servicios de los ecosistemas.

Para mayor información, se puede consultar el Informe en:  http://wedocs.unep.org/bitstream/handle/20.500.11822/25387/Variables_ambientales_IPM.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Cenejyd

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