México es el país más corrupto de la OCDE

La percepción mundial de que México es un país corrupto va en aumento y es el peor calificado en este rubro de entre las naciones que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el G20, reveló el Índice de Percepción de la Corrupción 2018 realizado por Transparencia Mexicana y Transparencia Internacional.

México obtuvo 28 puntos de 100 y se ubicó en la posición 138 de 180 países evaluados. La calificación de este año significa un retroceso de tres escaños, el año pasado obtuvo 29 puntos de 100 y se encontraba en el lugar 135 de 180.

La caída de México ha sido constante en los últimos diez años, de acuerdo con el Índice de Percepción de la Corrupción. En 2018, México obtuvo una puntuación de 28 en una escala que va de 0 a 100, donde “0” es el país peor evaluado en corrupción y “100” es el mejor evaluado en la materia.

Transparencia Internacional y Transparencia Mexicana revelaron que la evaluación mantiene a la nación por debajo de sus principales socios y competidores económicos: 40 posiciones separan a México de China, India y Brasil.

El ranking, que a nivel mundial pone a Nueva Zelanda y Dinamarca como los países menos corruptos y a Somalia como el el mayor, evidencia que sólo dos de los 19 países latinoamericanos analizados aprobaron -al obtener más de 50 puntos de un máximo de 100- y once empeoraron sus datos con respecto al año pasado, entre ellos México.

De acuerdo con Transparencia Internacional, México, la decimoquinta economía del mundo, sigue su tendencia a la baja, ubicándose entre países con problemas graves de gobernabilidad y menores niveles de ingreso y desarrollo humano.

“Los 28 puntos que México obtuvo en la escala de 0 a 100 del IPC 2018 de Transparencia Internacional lo colocan en el último lugar entre los miembros de la OCDE, quedando por debajo de países como Grecia o Hungría, que en años recientes enfrentaron problemas severos de gobernabilidad y viabilidad económica”, expone el informe.

En la región, México presenta también resultados poco alentadores: Chile, por ejemplo, lo aventaja por 111 lugares; y Argentina, otro estado federado como México, por 53. México se ubica al final de la tabla de la región, apenas por encima de Guatemala y Nicaragua, países que enfrentan severas crisis de gobernabilidad democrática.

LA CORRUPCIÓN EN MÉXICO

Un análisis elaborado por Transparencia Mexicana sobre la política anticorrupción en México identificó que el grueso de las medidas adoptadas por este país son de carácter preventivo, y muchas de ellas han resultado ineficaces. En contraste, un número limitado de las acciones anticorrupción en México conducen a la sanción, la recuperación de activos robados o la reparación del daño a las víctimas.

De acuerdo con la organización, en prácticamente ningún caso, México ha logrado desmantelar las redes de corrupción detectadas, ni las redes que les han brindado protección política.

“Las medidas preventivas tomadas hasta ahora pierden efectividad cuando quienes participan en las redes de corrupción saben bien que no serán sentenciados y que podrán mantener los recursos desviados del erario público”, señaló Eduardo Bohórquez, director de la oficina en México de Transparencia Internacional.

La falta de sanciones por corrupción en México es lamentable, concluyó Transparencia Internacional. En materia penal, de acuerdo con datos del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), entre 2013 y 2016, sólo 2.9 por ciento de las acciones penales terminaron en condena.

Por lo que toca al cohecho internacional, Transparencia Mexicana analizó los resultados de la Convención para prevenir el Cohecho de la OCDE, ratificada por México en 1999. Desde ese año, y hasta la fecha, se inició un número limitado de investigaciones y ninguna de ellas ha sido sancionada.

El marco legal anticorrupción aprobado por México en 2015 sigue sin ser implementado a cabalidad. A tres años de la creación del nuevo Sistema Nacional Anticorrupción no está plenamente integrado y no es funcional como sistema.

“Siguen sin ser nombrados los titulares de la fiscalías especial anticorrupción, delitos electorales y derechos humanos; figuras clave en el control de la corrupción y sus efectos. El nombramiento de jueces anticorrupción en materia administrativa también está pendiente y los estados de la República tampoco han consolidado sus sistemas locales”, destacó el informe de la organización.

Transparencia Internacional consideró que México carece de una política anticorrupción integral para todos los niveles y poderes de gobierno. “Sin una política efectiva en todo el territorio, los escándalos de los que la sociedad mexicana ha sido testigo por décadas seguirán sucediendo, y México se mantendrá en esta lamentable posición, en éste y otros índices internacionales”, advirtió.

LAS RECOMENDACIONES

El nuevo Gobierno de México promete cambiar el rostro del país, pero arrastra con varias problemáticas heredadas del anterior sexenio, una de ellas es la corrupción.

Diversos analistas señalan que así como la guerra contra el narcotráfico marcó al sexenio de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012), la corrupción fue el estigma de la administración de Enrique Peña Nieto (2012-2018). Más que por las reformas estructurales, el ex mandatario priista será recordado por los escándalos de corrupción, el auge de la violencia y la bajísima popularidad con la que se despidió del cargo.

Entre las promesas del Presidente Andrés Manuel López Obrador destacan el combate frontal a la corrupción y a la violencia, dos males crónicos del país, a lo que se suma un mensaje disrruptivo para acabar con privilegios en la administración pública.

Transparencia Internacional recomendó a México una serie de medidas para acabar con la corrupción, entre las que se encuentran:

– Consolidar el Sistema Nacional Anticorrupción, pasando de la etapa de nombramientos a generar primeros resultados.

– Corregir las acciones preventivas que no logren resultados medibles y orientar la política anticorrupción hacia la sanción y la recuperación de activos.

– Desmantelar las redes de corrupción que operan a nivel nacional y que gozan de protección política en los diferentes órdenes de gobierno.

– Mantener un esfuerzo continuo y sistemático en la política anticorrupción.

 

Tomado de Sin Embargo

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