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Más de 424 mil denuncias en plataforma MeTooMX buscan atención de autoridades

Ciudad de México. La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal abrirá sus puertas a las víctimas de acoso, hostigamiento y abuso sexual; y violación, para que presenten denuncias penales, administrativas o civiles contra sus agresores, anunció su presidenta Nashieli Ramírez.

Dichos fenómenos han trascendido a la esfera pública, donde a 344 mil mujeres se les ha propuesto tener relaciones sexuales a cambio de mejoras o beneficios de trabajo; a 78 mil las han intentado violar y 24 mil han sufrido una violencia en su ámbito laboral.

Además, a nueve mujeres se les “roba” la vida en el país diariamente, de acuerdo con los resultados de las Encuestas Dinámicas en el Hogar, pues la violencia sexual ha dejado de ser un fenómeno que sucede en lo privado e individual, y es parte de la agenda pública.

Durante la inauguración del Foro: #MeTooMX señaló que esta plataforma ha puesto en evidencia que la violencia contra las mujeres es estructural, sistémica y sus diferentes tipos y modalidades encuentran expresión en no pocas ocasiones de manera simultánea.

La necesidad por ello de trascender la polarización discursiva, sin desviar la ruta a seguir, a las denuncias ante las instituciones para que investiguen, se castigue al agresor y exista una restauración del daño, para consolidar esta esta iniciativa, evitando una revictimización.

Además de obligar a los entes públicos a desarrollar protocolos y contar con comités para resolver este tipo de casos, sobre todo en escuelas de educación media superior y superior, y no se termine corriendo a la víctima.

Hoy el resguardo de los hechos de violencia “ya no es más una defensa del sistema agresor, ni un aliado para perpetuar las agresiones, porque no somos las mismas mujeres y nuestras estrategias también se han diversificado para hacer frente a esta realidad”, argumentó. La principal condición que mantiene las agresiones operando es la secrecía, pero se tiene la oportunidad de romper la simetría del poder, que ha perpetuado la violencia de género, garantizando la confidencialidad y principio de buena fe.

El conformar un frente común para proteger a las víctimas y defensoras ante amenazas, ataques y denuncias de daño moral; así como el uso de mecanismos institucionales de procuración y administración de justicia, por parte del sistema patriarcal, es necesario. Así que, la CDHDF abre las puertas a todas las mujeres que quieran impulsar los procesos de justicia restaurativa, que lleven a justicia, verdad y restauración del daño, puntualizó.

Un total de 424 mil 867 denuncias por acoso, abuso y hostigamiento sexual se presentaron en la plataforma MeToo, por 230 mil 578 usuarios, del 21 de marzo al 4 de abril, lo cual revela un “vacío institucional para atender esta violencia”, denunciaron activistas.

Durante su participación en el Foro: #MeTooMX, organizado por la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, Aimeé Vega, señaló que se trata de una red legal para denunciar dichos delitos; así como violaciones.

Se trata, dijo, de “dar cuenta como la violencia de género es una práctica normalizada en el ámbito laboral -un promedio de 28 mil 324 diarias- y las autoridades no hacen nada, quedando el 95 por ciento de los casos impunes, porque el Estado no está investigando”.

Aclaró que, no se trata de un asunto sólo en editoriales, pues está en la industria musical, medios de comunicación, centros de trabajo o las universidades, entre otros, y se busca “llamar la atención de las autoridades para que respondan ante estas denuncias”.

La intención es crear una ruta crítica para evitar esta violencia, las víctimas accedan a la justicia sin ser revictimizadas y se actúe contra las personas señaladas, instituciones y/o empresas, indicó. Este “tsunami de denuncias es un llamado de atención y debe llevar a un cambio de cultura para reemplazar esto que consideramos normal, pues no se trata de tolerarnos, sino de respetar nuestras diferencias desde el ámbito de derechos compartidos”, afirmó a su vez Lorena Woffer.

En el medio periodístico hay violencia de género que afecta y molesta a las mujeres, tanto con palabras, como con tocamientos, dentro y fuera de la redacción, lo cual afecta la información y a la sociedad, señaló Eloísa Farrera.

De acuerdo con un informe realizado por el colectivo Periodistas Unidas Mexicanas, creado entre diciembre y enero pasado, el 73 por ciento de las mujeres que trabajan en dicho medio sufrieron acoso, hostigamiento u agresión sexual.

El 84 por ciento no cuenta en sus espacios laborales con algún tipo de protocolo para evitar estas agresiones; el 63 por ciento de quienes fueron acosadas identifican a sus compañeros, como los agresores. Mientras, el 49 por ciento fueron acosadas por jefes directos y 43 por ciento de las reporteras y fotógrafas sufrieron esta práctica por los integrantes de su fuente, indicó.

Tomado de La Jornada

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