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A 39 meses del asesinato de Berta Cáceres aún no hay sentencia escrita y sus autores intelectuales caminan libres

Hace seis meses, siete personas fueron declaradas culpables del asesinato de la lideresa indígena Berta Cáceres y del intento de asesinato del activista ambiental mexicano Gustavo Castro. Tanto la familia como el COPINH (Consejo de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras) y la Misión de Observación Calificada¹ expresaron preocupación porque, medio año después, el Tribunal aún no ha dictado sentencia condenatoria por escrito. Cáceres fue asesinada el 2 de marzo del 2016 en la ciudad de La Esperanza, Intibucá, por un comando que penetró en su vivienda en altas horas de la noche.

En un comunicado, la Misión recordó que la sentencia emitida en noviembre pasado reconoció que el asesinato de la coordinadora del COPINH fue planeado y llevado a cabo con el “pleno conocimiento y consentimiento” de los ejecutivos de Desarrollos Energéticos S.A. (DESA), empresa titular de la concesión del río Gualcarque y del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca.

“En Honduras, la impunidad es la regla. No se trata solo de condenar a los autores materiales e intelectuales del asesinato de Berta Cáceres, sino que este caso sirva para que Honduras transite de un estado de impunidad a un estado de derecho”, dijo Joseph Berra, representante de The Promise Institute for Human Rights y miembro de la Misión.

Isabel Solís, directora de Guatemala Human Rights Commission (GHRC/USA) y también integrante de la Misión, manifestó estar sumamente preocupada por la falta de una sentencia escrita, al tiempo que condenó la campaña lanzada a nivel nacional e internacional para desacreditar tanto a las víctimas como a la Misión de Observación.

Férnandez explicó que no hay motivos para atrasar más la publicación de la sentencia y que le preocupa el hecho de que los jueces puedan estar tramando algo.

“La falta de una sentencia escrita, los retrasos que hay en el caso de Roberto David Castillo (presidente de DESA enjuiciado como autor intelectual del asesinato de la dirigente indígena) y la ausencia de acusación contra los dueños de DESA, son las deudas pendientes de la causa Berta Cáceres”, agregó.

Bertha Zúniga, hija de Berta Cáceres y actual coordinadora del COPINH, aseguró que la “batalla contra la impunidad es el camino que vamos a recorrer”.

Para Zúniga Cáceres, el verdadero objetivo de esta campaña es asegurar la impunidad para los autores intelectuales del asesinato de la lideresa indígena. “Hemos avanzado y hemos logrado algo importante, pero falta mucho por hacer. No estamos dispuestos a retroceder. La lucha de Berta se encarna en todas las luchas en defensa de los territorios y los bienes comunes”, concluyó.

Tomado de Desinformémonos

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